Cuando te desayunas con este
tipo de información, te saltan inmediatamente las preguntas.
1.
Se ha
perdido la sensibilidad humana
2.
Te
has acostumbrado a saber solo lo malo de las personas
3.
No
existe información importante y buena que diga algo que te haga mejor digestión
4.
Las
personas estamos habituados a ser pesimistas por convicción o por conveniencia
de alguien.
5.
Será
posible cambiar todos los paradigmas que nos han impuesto .
Personalmente no comparto mucho
de lo malo que sucede solo quiero hacer la reflexión porque estamos demasiado
polarizados como producto de los intereses de la partidocracia que tanto daño
ha hecho y sigue desangrando nuestro país. Ya es tiempo de unidad, ya es tiempo
de dejar colores, ya es tiempo de ver hacia el futuro para ver que podemos
hacer y no esperar que otros hagan nuestra parte. Llega un momento cuando
impera la ley del tonto, esa ley que cada quien quiere hacer lo que se le
antoja y no piensa que siempre que escupimos para arriba nos caerá en algún
momento en la cara.
Ya basta de culpar a otros por
nuestro presente, nadie podrá resolver nuestros mugreros, si no somos capaces
de ver a lo que nos queda mucho por hacer y no esperar que alguien venga a
hacernos la tarea.
Los pueblos siempre han sido la
presa fácil de todos los políticos y nadie les pone freno. No quieren cambiar
una ley primaria porque no les conviene, ponen requisitos inalcanzables para
los que quieren ser candidatos independientes para evitar la competencia y eso
se llama oligopolio partidario y nadie dice nada porque no les conviene.